Los agentes de inteligencia artificial (AI, por sus siglas en inglés) se perfilan como una de las tendencias líderes en el panorama tecnológico del año 2025, impulsando grandes avances, lanzamientos de productos y cambios profundos en los sectores del software y las empresas. La rápida evolución e integración de los agentes de AI autónomos, sistemas inteligentes capaces de razonar, planificar y actuar independientemente, están remodelando la automatización, la productividad y la orquestación de flujos de trabajo, colocando a los “agentes de AI” en el centro de las tendencias actuales de AI.
En septiembre de 2025, Amazon lanzó un agente de AI para vendedores, automatizando la gestión de catálogos, el servicio al cliente y las operaciones de backoffice. Esta es una señal de transición hacia la incorporación de AI generativa en todas las partes de su mercado, con el objetivo de aumentar la productividad empresarial y reducir los costos generales, particularmente para las pequeñas y medianas empresas.
Tesla, por su parte, presentó el nuevo robot Optimus en octubre de 2025, destacando los avances en la autonomía física impulsada por la AI para la automatización de fábricas y logística. Optimus demuestra la extensión de los agentes de AI del software a la robótica, fusionando la percepción, la destreza y la automatización para su uso en el mundo real.
Está claro que vivimos en una época en la que la AI se está integrando cada vez más en nuestros flujos de trabajo y sistemas. De hecho, el 84% de los desarrolladores encuestados están utilizando o tienen la intención de utilizar herramientas de AI, incluyendo agentes, en el desarrollo, lo cual representa un aumento con respecto al 76% del año anterior. Esta tendencia no muestra signos de desaceleración.
Los agentes de AI están siendo implementados para automatizar funciones básicas de las empresas: ventas, servicio al cliente, análisis de datos, revisión de cumplimiento y gestión de flujos de trabajo. Las empresas están bajo presión para estar “preparadas para agentes”, exponiendo sus APIs y datos para que los agentes puedan operar a través de los sistemas.
Incluso en la salud, los agentes conscientes de su contexto están agilizando las operaciones de atención médica al automatizar la gestión de EHR, la ordenación de pruebas, el seguimiento de medicamentos y otras tareas del proveedor, un salto de la LMM (modelos de lenguaje de aprendizaje automático) teóricos a los agentes que actúan directamente en sistemas críticos.
A pesar de todos los avances y del aumento en la adopción y uso de agentes de AI, aún persiste el debate sobre el grado de autonomía y toma de decisiones que los agentes deben tener, poniendo el enfoque en el cumplimiento, la alineación y la supervisión humana como factores centrales para una escalada segura y responsable. Los agentes de IA son tanto una herramienta como un vector de riesgo, como lo indica Microsoft en su conversación sobre el desafío de uso dual (“doble agente”) ya que estos sistemas pueden aumentar la defensa del sistema o, si se usan mal, introducir nuevas superficies de ataque, subrayando la necesidad de un fuerte control, alineación y gobernanza.
En conclusión, los agentes de AI se encuentran en la confluencia de la autonomía, la orquestación y el impacto operativo, pasando rápidamente de ser herramientas experimentales a plataformas críticas para las misiones en varias industrias. Su continua evolución e integración con los sistemas básicos de las empresa los convierten en la tendencia definitoria en la AI y el software para el año 2025.