Propone las ideas, escribe el copy y arma la placa con la identidad de tu marca, para Instagram y LinkedIn. Vos aprobás; él lo programa y lo publica a la hora que corresponde.
PostPilot es el sistema de contenido que desarrollamos en Aithra Studio (Córdoba, Argentina) para negocios que saben que tienen que estar en redes pero no tienen ni el tiempo ni el equipo para sostenerlo. Cubre el ciclo completo —idea, copy, pieza de marca, programación y publicación— en cinco formatos distintos: feed e historias de Instagram, contenido de eventos y LinkedIn personal y de empresa. Cada canal tiene su voz, su largo y su horario, porque lo que funciona en una historia no funciona en LinkedIn. Lo usamos primero en nuestras propias cuentas: lo que ves publicado en las redes de Aithra sale de acá.
Cuatro etapas. La única en la que intervenís es la tercera, y te lleva un minuto.
Genera un lote de ideas alineadas a tu rubro, a tus servicios y al objetivo de cada pieza.
Redacta el copy y compone la placa con tu identidad. Cada post queda listo para revisar.
Veés el texto y la imagen finales. Si algo no va, se corrige o se descarta. Nada sale sin tu visto bueno.
Queda en el calendario y sale solo el día y la hora que corresponde, con registro de lo que pasó.
Si alguna vez pediste una imagen con texto a una IA, sabés lo que pasa: letras derretidas, palabras inventadas, el logo hecho un desastre. Por eso en PostPilot la IA genera solamente el fondo.
El título, la tipografía y el logo se componen por código encima de esa imagen, con los valores exactos de tu marca. El resultado es una placa que se lee perfecto y que sale igual de prolija la primera vez y la número cien. Es la diferencia entre "contenido hecho con IA" y contenido que podés publicar sin que se note.
El calendario editorial: cada pieza con su copy, su placa y su estado.
El error más común es escribir una vez y pegar lo mismo en todos lados. Cada canal tiene su voz, su largo, su cantidad de hashtags y su horario: PostPilot los trata como lo que son, cinco lugares distintos.
La pieza principal: imagen o carrusel con tu identidad, copy con gancho y cierre, y los hashtags que corresponden.
Formato vertical y tono más directo, para sostener la presencia diaria sin saturar el feed.
Posts e historias pensados alrededor de una fecha: el antes, el durante y el después, sin armarlo a las corridas.
En primera persona, texto largo y casi sin hashtags. Es el canal que trae consultas, y se escribe distinto.
Voz institucional, más sobria, para construir credibilidad frente a otras empresas. Acá la pieza queda lista para copiar y pegar: la publicás vos.
Los cinco conviven en la misma parrilla, así ves de un vistazo qué sale, dónde y cuándo — y no repetís el mismo tema dos veces en la semana.
Lo que normalmente hacen tres personas distintas —el que piensa qué publicar, el que escribe y el que diseña— pasa por el mismo lugar.
Lotes de ideas por nicho, servicio y objetivo, para que el calendario nunca arranque vacío.
Gancho, cuerpo, llamada a la acción y hashtags. Toma el perfil de tu marca, no un tono genérico.
Imagen base generada con IA y texto, tipografía y logo aplicados por código. Calidad pareja siempre.
Horarios distintos por canal y por tipo de contenido, con rotación de estilos para que ningún feed se repita.
Una tarea programada revisa lo que vence, publica y anota el resultado: salió bien o por qué falló.
Conexión con tus cuentas y control del vencimiento de los permisos, con aviso antes de que caduquen.
La cuenta es tuya y la cara la ponés vos. Estos son los límites que trae puestos.
Lo contamos porque a quien le toca evaluarlo le sirve saberlo: no hay plataformas de terceros con cajas negras ni licencias atadas.
¿Hace cuánto no publicás nada?
Te mostramos cómo quedaría una semana entera con tu marca: feed, historias y LinkedIn.
Pedir una demo con tu marca o escribinos desde la página de contacto. La consulta inicial no tiene cargo.Tenemos otros tres sistemas funcionando hoy en clientes reales.
