Están las incómodas también: cuánto sale, cuánto tarda y qué pasa si un día querés irte. Si tenés una que no está acá, escribinos y la sumamos.
Sirve, y de hecho es donde más se nota. Una empresa grande tiene gente para atender el teléfono, responder mails y hacer seguimiento. En una empresa chica todo eso lo hace la misma persona que además tiene que producir, vender y facturar.
Los sistemas que tenemos funcionando hoy están en negocios de ese tamaño: una inmobiliaria, un club deportivo, equipos de dos o tres personas. No hace falta tener un departamento de sistemas.
No. Lo técnico queda de nuestro lado; lo que usás vos es un panel pensado para que se entienda sin manual, y en general se maneja desde el celular.
Una de las plataformas que tenemos en producción la usa todos los días alguien que no usa computadora: hace todo desde el teléfono. Ese fue el requisito desde el principio, y ordenó todas las decisiones de diseño.
Por una charla de diagnóstico, sin cargo y sin compromiso. Miramos cómo trabajás hoy, dónde se te va el tiempo y qué se puede automatizar sin romper lo que ya funciona.
De ahí sale una propuesta concreta: qué conviene hacer primero, qué puede esperar y qué directamente no vale la pena. Si de esa charla sale que no necesitás IA, te lo decimos.
Muchos más de los que se suele imaginar. El chatbot es la punta del iceberg, y probablemente ni siquiera sea el que más te sirva. Un asistente inteligente es cualquier sistema que entiende lo que le pedís en palabras y hace algo con eso — y ese "algo" puede ser casi cualquier tarea repetitiva de tu día.
Casi ninguno de estos necesita una ventana de chat. Viven adentro de lo que ya usás: tu web, tu sistema, tu correo, tu WhatsApp. Si algo de esta lista te suena a un problema tuyo, escribinos y vemos si vale la pena.
Un chatbot común sigue un árbol de opciones: "tocá 1 para ventas, 2 para soporte". Si la persona escribe algo que no estaba previsto, se pierde.
Los agentes que hacemos entienden la consulta y además hacen cosas: buscan en tu base de datos, reservan un turno en tu calendario, mandan las fotos de una propiedad, mueven un contacto de etapa. La diferencia no es que hablen mejor — es que tocan tus sistemas de verdad.
Podés ver uno funcionando en Nexa Prop, que atiende, muestra propiedades y agenda visitas por WhatsApp.
No. Trabajamos sobre lo que ya tenés: tu WhatsApp, tu correo, tu planilla, tu CRM si usás uno. La idea es sacarte trabajo, no obligarte a aprender un sistema nuevo y migrar todo.
Si algo no tiene forma de conectarse — pasa con software viejo o muy cerrado — te lo decimos en el diagnóstico, antes de que inviertas nada.
Se cobra en dos partes, y conviene entenderlas por separado:
Aparte van las suscripciones de los servicios que el sistema usa — la IA, el envío de mensajes, el hosting. Esas se contratan a nombre tuyo y las pagás vos directamente al proveedor. Lo hacemos así a propósito: vos ves lo que sale realmente, sin recargo nuestro en el medio, y si algún día dejamos de trabajar juntos las cuentas siguen siendo tuyas.
El número concreto sale del diagnóstico, que no tiene costo. Sin haber visto tu operación, cualquier precio que te diga es un invento.
Depende de qué haya que construir, pero para darte una referencia: un agente simple lleva entre 3 y 4 semanas, y en ese plazo está incluido lo que muchas veces no se cuenta — una instancia de pruebas donde lo ves andar antes de que atienda a un cliente real, y la puesta en producción.
Un sistema a medida, con panel propio y varios módulos, lleva más. En el diagnóstico te damos el plazo de tu caso, no uno genérico.
Nunca ponemos algo a atender clientes sin que lo hayas visto funcionando primero.
Sigue el mantenimiento, que es lo que hace que el sistema no se degrade: ajustes cuando cambia tu operación, correcciones, y actualizaciones cuando los servicios que usa cambian — en IA eso pasa seguido.
Un sistema de este tipo no es una obra que se entrega y se olvida. Si nadie lo mira durante seis meses, deja de servir. Por eso el mantenimiento es parte del trato desde el principio y no una sorpresa después.
No, y es de las primeras cosas que resolvemos. Ves todas las conversaciones en tiempo real y podés meterte en cualquiera: cuando entrás vos, el asistente se corre.
Tenés además control sobre qué puede y qué no puede decir, y en los sistemas donde algo se publica hacia afuera — como el contenido de redes — nada sale sin tu aprobación.
Es el riesgo real de esta tecnología y se maneja con cómo está construido el sistema, no con promesas.
Los agentes trabajan sobre tus datos: el asistente de una inmobiliaria recomienda propiedades que existen en su catálogo, no propiedades imaginarias. Además, en vez de dejar que el modelo escriba texto libre, le pedimos respuestas con formato validado, así lo que devuelve se puede verificar antes de usarlo.
Y si igual algo se sale de libreto, ahí está lo de la pregunta anterior: lo ves y entrás vos.
Son tuyos y viven en cuentas tuyas. Las bases de datos y los servicios se dan de alta a tu nombre, así que si en algún momento cambiás de proveedor o seguís solo, no tenés que pedirle permiso a nadie.
Cuando un sistema atiende a varias organizaciones a la vez, cada una queda aislada de las demás por diseño, no por confianza: no hay forma de que una vea la información de otra.
Te llevás todo. El código, la base de datos y las cuentas de los servicios están a tu nombre, y no usamos plataformas cerradas que te dejen atado a nosotros.
Preferimos que te quedes porque el sistema te sirve, no porque no te puedas ir.
Estamos en Córdoba, Argentina, y trabajamos con clientes de cualquier lado. Todo lo que hacemos es software: las reuniones son por videollamada y el sistema se usa desde el navegador.
Estar acá sí cambia un par de cosas útiles: hablamos tu mismo idioma — los asistentes responden en español rioplatense, no en un neutro raro —, estamos en tu misma zona horaria y facturamos en pesos.
Lo contamos abierto en cada página de solución. En general: desarrollo propio en TypeScript, PHP o Python según el caso, bases de datos estándar, y modelos de Claude, de Anthropic, para la parte de inteligencia.
No revendemos una plataforma de terceros con nuestro logo. Eso importa por algo concreto: si el sistema tiene que hacer algo que la plataforma no prevé, se hace igual.
Sí, y es lo que más recomendamos. Tenés cuatro sistemas documentados que hoy están en producción con clientes reales, con capturas de los paneles de verdad.
Además podés probar el agente inmobiliario por WhatsApp ahora mismo, y el asistente de esta misma web es uno de nuestros sistemas andando. En la demo que armamos para vos, lo mostramos con tus datos — tus propiedades, tu marca, tu rubro — no con ejemplos inventados.
¿Te quedó alguna duda dando vueltas?
La primera charla es de diagnóstico y no tiene costo. Si de ahí sale que no necesitás IA, te lo decimos.
Hacenos tu pregunta o escribinos desde la página de contacto.Cuatro sistemas en producción hoy, con clientes reales.
